Vicente Ferrer
El pensamiento humanista
Vicente Ferrer fue un hombre de acción. Creyó firmemente en la "acción por los demás" como base del desarrollo. Sus reflexiones sobre la condición humana y este mundo se inspiran en el pensamiento humanista.
Momentos
1920
Vicente Ferrer nace en Barcelona el 9 de abril y vive su infancia en el barrio de El Raval.
1938
Es llamado por las filas republicanas para combatir en la Batalla del Ebro de la Guerra Civil española.
1944
Abandona la facultad de Derecho e ingresa en los Jesuitas.
1952
Llega a la India y se establece en el estado de Maharastra.
1968
Recibe una orden de expulsión de la India por las movilizaciones de los campesinos contra los terratenientes locales.
1968
La intermediación de la primera ministra Indira Gandhi le permite regresar a la India.
1969
Se establece en Anantapur con la periodista Anne Perry y fundan Rural Development Trust (Consorcio de Desarrollo Rural).
1970
Abandona los Jesuitas y contrae matrimonio con Anne Perry (de ahora en adelante, Anna Ferrer).
1971-1974
Nacen sus tres hijos: Tara, Moncho y Yamuna.
1996
Crea la Fundación Vicente Ferrer en España.
1998
Recibe el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.
2000
Inaugura su proyecto más soñado: el hospital de Bathalapalli.
2009
Fallece en Anantapur. Sus restos permanecen sepultados en el complejo hospitalario de Bathalapalli.
Reconocimientos
Vicente Ferrer trabajó toda su vida con las comunidades más desfavorecidas con la filosofía de la acción como pilar fundamental. A través de su forma de pensar y actuar, Vicente Ferrer consiguió involucrar a las personas y sus comunidades en la mejora de sus condiciones de vida y su propio progreso. Esta manera de entender el desarrollo ha dado lugar a un modelo ejemplar en el marco de la cooperación, lo que ha sido y sigue siendo reconocido por miles de personas.
Dicen de él
La fuerza de Vicente Ferrer para cambiar el mundo dejó una huella imborrable en las personas que le rodearon.
"La figura de Vicente Ferrer se ha agigantado con el paso del tiempo. Ya es un nombre que se pronuncia con enorme reverencia en el mundo entero. Anna y él han logrado poner de manifiesto la extraordinaria efectividad de esta acción que parece menor: la de la pequeña contribución".
“Vicente no solo convenció a los tres voluntarios que llegamos con él en 1969, sino que ha convencido a miles de personas en España y en la India. Esta es la razón por la cual su misión sigue adelante con la misma dedicación para erradicar la pobreza de este mundo”.
“Era el humanismo personificado, una persona excepcional que siempre tenía una palabra bonita para cada uno de nosotros”.
“Vicente Ferrer soñó con humildad un ambicioso proyecto de igualdad. La Fundación y cada uno de nosotros somos su despertar a esa realidad”.
“Me enseñó otra forma de entender la vida. Me motivó a ser valiente y a construir mi propio futuro”.
"Es un referente no solo en lo relativo a la cooperación, sino en cómo se debe vivir la vida. Él fue un ejemplo para todos".
"Viajando con Vicente Ferrer vi tantísimas miradas de respeto que me hicieron comprobar que es posible hacer la diferencia. Trabajar por un mundo más justo empieza por dar oportunidades a aquellos que no las tienen".
"Siempre pensó que no había milagro que esperar, que había que salir a buscarlo".
"Vicente Ferrer sabía que los procesos de desarrollo que funcionan son los que responden a las prioridades identificadas por la población y que se plasman en proyectos en los que esta se implica".
“Mi padre demostró que su poder no es el resultado de ningún milagro ni un producto del azar. Es fruto de la convicción de que solo avanzaremos si lo hacemos colectivamente”.
“Es una de esas referencias mundiales a las que admiro de todo corazón. Comparto su visión sobre la pobreza como la violación del derecho básico de toda persona a llevar adelante su vida en libertad, junto con otras personas”.
“La ironía que desprendía me ha ido enganchando a la figura de Vicente Ferrer porque significa que trataba al otro como un ser inteligente al que no quería dominar. La ironía es el terreno de los porqués, no de las verdades absolutas”.
“Supo ver dónde podía resultar más útil a los demás. Comenzó con algo tan primario como el agua y ese sueño se fue ampliando dando lugar a muchos otros, llenando un vacío que otros no cubrían”.
“Nunca me había acercado con tanta humildad a la grandeza de un personaje como cuando interpreté a Vicente Ferrer para la película sobre su vida”.
“Lideró esa revolución silenciosa que está transformando Anantapur. Vicente Ferrer era, ante todo, un hombre de principios y de acción”.