La protección de la infancia, un nuevo reto de la FVF

  • La FVF gestiona desde agosto de 2015 el teléfono de protección de la infancia en Anantapur
  • Un equipo de nueve personas ha sido formado para gestionar las llamadas de emergencia

El teléfono suena. El recién formado equipo de la Fundación Vicente Ferrer (FVF) atiende la llamada al 1098, la línea telefónica de protección a la infancia. El Childline es un teléfono que funciona 24h para gestionar las llamadas de emergencia. Una ONG del distrito de Anantapur ha dado la alarma: los padres de 12 niñas menores de 14 años están organizando sus matrimonios tempranos, un delito en la India desde la aprobación de la Ley de prohibición del matrimonio infantil de 2006.

Y de inmediato se ponen en marcha los protocolos correspondientes. Se informa a las autoridades, que ordenan que los padres aparezcan delante de la policía, donde también se encuentra Krishnamachari Kamara, líder del equipo del Childline. “Intentamos concienciar a los padres de las consecuencias que los matrimonios infantiles tienen sobre la salud de sus hijas. Como nuestros argumentos no eran suficientes tuvimos que recurrir a la ley e informarles de las sanciones y penas de cometer tal acto”, explica Krishnamachari. Los padres cambian finalmente de opinión y firman un documento oficial comprometiéndose a no casar a sus hijas antes de la mayoría de edad. Esta es una de las 134 llamadas que la Fundación ha atendido desde agosto, cuando tomó las riendas de este servicio público.

Los matrimonios infantiles no son los únicos casos que se registran. Esta iniciativa conjunta del Ministerio de Desarrollo de la Mujer y el Niño indio, el Gobierno Central, el Departamento de Telecomunicaciones y la sociedad civil lleva años trabajando para que no se vulneren los derechos fundamentales de las niñas y niños de la India. Así pues, el Childline actúa también en casos de abandono, mendicidad, trabajo infantil, violencia, abusos sexuales, malnutrición o salud, entre otros. A parte de este tipo de intervenciones, el teléfono es también un enlace entre las niñas y niños y los servicios sociales.

 

Firma contra el matrimonio infantil de miles de niñas de la India rural

 

El Childline en la India
Para poder llegar a todos los rincones del país, la Fundación Childline se asocia con organizaciones locales preparadas para llevar a cabo las funciones del servicio, como la Fundación Vicente Ferrer. La estructura siempre es la misma: una oficina que se encarga del control, la formación y la expansión del proyecto; una oficina que atiende las llamadas, y los sub-centros, que se ocupan de gestionar casos delegados por la oficina central en los sitios más remotos de la región. Desde que la colaboración se hizo oficial, la FVF ya cuenta con dos sub-centros, en las regiones de Kadiri y Gooty, y tiene intención de abrir tres centros más en Madakasira, Hindupur y Penunkonda, aparte de su centro en Anantapur. “Hemos solicitado al director de Childline del sur de la India poder abrir más sub-centros para poder llegar a todas partes”, comenta Krishnamachari.

 

 

El equipo lo forman nueve personas con experiencia previa en atención a la infancia que hacen turnos de ocho horas para que poder dar respuesta a todas las llamadas de auxilio, independientemente de la hora. El equipo ha recibido formación en el funcionamiento de la organización, los derechos básicos de las niñas y niños y las leyes nacionales e internacionales que los protegen, así como en los protocolos de actuación que hay que aplicar según el tipo de emergencia que se presente. También se les enseña a llevar a cabo sesiones de concienciación y a cómo dirigirse a la comunidad.

“La Fundación trabaja de forma directa o indirecta con miles de niñas y niños. Hasta ahora hemos trabajado en su desarrollo, ahora también en su protección, explica Krishnamachari con orgullo. “La infancia es el tesoro nacional de la India, donde casi la mitad de la población tiene menos de 18 años. Si no podemos proteger nuestros niños, nuestro desarrollo futuro no está asegurado”, concluye.