Lakshminarayana: “Las personas invidentes hacemos lo mismo que todo el mundo, pero de forma diferente”

  • Estudia Ciencias Políticas en una de las mejores universidades del país
  • Es uno de los 168 estudiantes universitarios con discapacidad visual becados por la Fundación este año

“La Constitución india es la más extensa del mundo, ¡tiene 448 artículos!” dice Lakshminarayana, estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Central de Hyderabad, “una de las mejores del país” y pregunta curioso: “¿En España cómo funciona vuestro sistema político?”.

Acaba de terminar los exámenes semestrales y ha vuelto desde la capital del estado de Telangana a su pueblo natal -“a 10 horas en tren”, recalca- para visitar a su familia. “Mis padres, de casta alta, que son analfabetos y agricultores, están muy orgullosos de mí. La gente del pueblo se interesa por mis andanzas en la gran ciudad”, cuenta divertido.

A sus 19 años, Lakshminarayana, lleva media vida fuera de casa. Los trabajadores de la Fundación Vicente Ferrer motivaron a mis padres para que me enviaran a estudiar y mi padre, tras visitar la Escuela Inclusiva, me dejó venir. Tenía 7 años por aquel entonces y comencé a estudiar con libros de texto en braille”, relata. “Después, la Fundación introdujo los ordenadores en nuestra educación y gracias a Alba del Toro aprendimos a usarlos. Yo fui la primera promoción que utilizó ordenadores”, dice orgulloso.

“También nos enseñaban habilidades para el día a día como cocinar cosas sencillas, limpiar o identificar la ropa que me pongo, que me han permitido ser autónomo”, explica. “La vida en la escuela era mucho más fácil porque el edificio estaba adaptado a nuestras necesidades: perfecto para que mis amigos y yo corriésemos y jugásemos al criquet”, apostilla.

 

Lakshminaryana, un estudiante sin complejos
Pero este estudiante brillante no se amedrenta con nada y tiene las cosas muy claras: “La gente piensa que discapacidad significa no poder hacer las cosas. Lo cierto es que hacemos lo mismo que todo el mundo pero de forma diferente. Por ejemplo, la mayoría de las personas utilizan el ordenador con ayuda de la vista. Yo, sin embargo, me sirvo de mi oído.

Lakshminarayana graba las clases de los profesores y estudia con la ayuda de un software llamado Jaws que le lee la información. “Para hacer los exámenes utilizo un escriba. Se trata de una persona que viene conmigo al examen y transcribe las respuestas que yo le dicto”, explica.

Muchos de los escribas son amigos suyos que se prestan a echarle una mano. “Ellos saben cómo ayudarme y guiarme. Otras personas no son conscientes de nuestras dificultades, pero no importa”, reflexiona. Cuando le pregunto por qué no importa, me dice muy serio que no quiere la amabilidad de las personas sin discapacidad visual sino su amistad. “Muchas veces las personas piensan en nosotros como alguien a quien ayudar, no alguien a quien dar su amistad. Y no es lo que necesitamos, preferimos amistad, como el resto de la gente. Soy feliz cuando hago un amigo”, sentencia satisfecho.