Iván Puerta: "La construcción sostenible que proyecta la FVF tendrá un gran impacto social y medioambiental"

  • Es voluntario, especialista en bioconstrucción y ha puesto en marcha un proyecto piloto de vivienda sostenible en Anantapur.

Iván Puerta (La Rioja, 1983) es  ingeniero industrial y arquitecto técnico especializado en construcción ecológica.  Lleva más de un año como voluntario del Departamento de Hábitat de la FVF en Anantapur, una experiencia que decidió emprender al ver una oportunidad de desarrollar un proyecto de bioconstrucción.  Desde el Sector Hábitat y junto a sus compañeros arquitectos, se está llevando a cabo una  transición hacia la edificación sostenible en una zona rural de la India donde el hormigón y el ladrillo todavía reinan.

Háblanos un poco de los proyectos que has llevado a cabo desde que llegaste…

Mi principal aspiración es dar un cambio al concepto de construcción de casas para los beneficiarios de la Fundación. Tras un análisis con todo el equipo, llegamos a la conclusión de que la mejor técnica de construcción sería la de los BTC o bloques de tierra comprimidos. A simple vista son como ladrillos normales pero con la diferencia de que éstos están formados por tierra del propio lugar, agua y una mínima cantidad de cemento. Esto es lo que pretendemos que sustituya a los bloques de hormigón ya que ofrecen un mejor aislamiento térmico y mejoran la calidad del aire en el interior de las viviendas. De momento, estamos construyendo un prototipo de vivienda donde vamos a implementar todas las medidas de sostenibilidad que hemos desarrollado en el proyecto. Hace unos meses nos llegó la prensa para hacer estos ladrillos y en eso estamos.

¿Qué ventajas tiene una casa ecológica con respecto a una de hormigón?

Uno de las principales problemáticas del hormigón es que se calienta mucho en verano y la gente acaba durmiendo en el porche. Aquí los meses de abril y mayo son extremadamente calurosos, con temperaturas que pueden llegar a los 44 y 45 grado centígrados perfectamente.  

En el prototipo de casa que vamos a hacer hemos implementado muchas medidas para paliar esta situación. Una de ellas es en la fase de diseño tener en cuenta la orientación de la casa en función del  recorrido del sol. También instalaremos un pozo canadiense que ayuda a que el aire entre más frío dentro de la casa y una chimenea solar que ayuda a extraer el aire caliente del interior. Todas estas medidas son de carácter pasivo y no requieren electricidad para su funcionamiento.

 Otras de las soluciones, que ya se está implementando en nuestras escuelas, es dotar a la casa de un doble techo porque la radiación solar aquí es muy alta.  Nuestro objetivo es mejorar el confort de la personas que van habitar la casa.

Respecto al impacto medioambiental, ¿qué beneficios produciría en la región el uso de los BTC?

Los dos principales materiales de construcción empleados aquí son los ladrillos y los bloques de hormigón. Respecto a estos últimos, para su fabricación se consume mucho cemento que conlleva ingentes cantidades de energía para procesarlo. Para la fabricación de ladrillos, las ladrilleras utilizan mucha cantidad de madera, un recurso que escasea bastante porque estamos en una zona desértica. Con los BTC se reduciría la cantidad de cemento al mínimo y se acabaría con el de madera reduciendo de esa forma la huella ecológica de manera drástica. 

¿Qué beneficios hay para el dueño de la casa a parte del confort  que ganaría en el interior de la casa?

Que pueden construir sus propios ladrillos con la tierra de las proximidades de su casa y no dependen del precio del cemento que siempre es muy variable. Para ellos supondría un coste mínimo emplear los BTC.

 ¿A qué retos os habéis enfrentado con estos proyectos?

El principal reto está siendo convencer a la gente de que los BTC son el futuro y que son una buena idea para promover la sostenibilidad y mejorar la calidad de vida de las personas que habitan en ellas. Que la FVF apueste por este tipo de construcción va a tener un enorme impacto social y medioambiental. Por todo ello, para la construcción de las nuevas oficinas de la FVF en Anantapur se va a utilizar bloques de tierra comprimidos. La construcción de estos edificios así como de la casa piloto serán claves para convencer a la población local de que otra forma de construcción es posible.  

Texto Silvia Muiña