Montse Ortiz
Licenciada en Ciencias Políticas y máster en Género y Desarrollo, lleva más de 10 años de actividad profesional en Cooperación y Educación para el Desarrollo. Actualmente coordina el área de Sensibilización de la Fundación Vicente Ferrer aportando en todas las propuestas de trabajo de la organización su experiencia en igualdad.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles: retos y desafíos de la India ante la nueva agenda global

La Fundación

© Oriol López Munté

En septiembre de 2015, en Nueva York, 193 estados miembros de Naciones Unidas adoptaron la nueva agenda de desarrollo sostenible. Esta agenda cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) que sustituirán a los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), durante los próximos 15 años.

Los ODM significaron un punto de inflexión en el ámbito de la cooperación internacional al desarrollo. Por primera vez, se reconocía que la pobreza en el mundo era una responsabilidad política compartida de todos los países y se fijaban unas metas y prioridades de desarrollo global. A pesar de los progresos que ha habido durante estos 15 años (700 millones de personas menos viven en la pobreza extrema; la tasa de matriculación de niños y niñas de primaria se sitúa cerca del 90%; se ha reducido a casi la mitad la mortalidad infantil así como el porcentaje de personas sin acceso a agua potable), todavía quedan muchos desafíos globales que no se han podido abordar con los ODM.

Las desigualdades, por ejemplo, ni tan siquiera aparecían en los ODM.  En estos últimos años, las desigualdades lejos de reducirse se han incrementado entre los países y los hogares más ricos y más pobres. En India por ejemplo, las desigualdades entre ricos y pobres y entre las zonas rurales y urbanas se han acentuado. A pesar de que la democracia más grande del mundo aparece entre las primeras economías mundiales, el 75% de su población vive aún con menos de dos dólares al día.

Por otro lado, los conflictos armados siguen siendo la mayor amenaza para un desarrollo global y sostenible. A finales del 2014, casi 60 millones de personas se habían visto forzadas a abandonar sus hogares. Si todas estas personas fueran una nación, comprenderían el 24° país más grande del mundo. Asimismo, la degradación del medio ambiente y el cambio climático son otros de los retos que quedaban pendientes en una agenda global de desarrollo. Y es que las emisiones de dióxido de carbono en todo el mundo se han incrementado en más de 50% desde 1990 y somos los países del norte los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Todo ello revela que los ODS se enfrentan a grandes desafíos, especialmente, en áreas como la lucha contra las desigualdades o la preservación del medio ambiente. Es por ello que los 17 ODS pretenden cubrir tres grandes metas: terminar con la pobreza extrema, luchar contra las desigualdades y poner soluciones al cambio climático. Otra de las novedades más significativas de la nueva agenda de desarrollo es que esta vez los objetivos establecidos competen a todos los países, no sólo a los países en vías de desarrollo como sucedía con los ODM. Este punto es clave para abordar los problemas globales desde un enfoque global.

Pero, ¿cuáles son los principales retos y desafíos para la India ante la nueva agenda de desarrollo?

Un grupo de mujeres de Anantapur se manifiestan con motivo del Día Mundial de la Mujer

El crecimiento económico de la India en estos últimos años no se ha traducido ni en una mayor redistribución de la riqueza ni en una reducción de las desigualdades. A pesar de importantes progresos, no se han logrado la mayoría de los ODM. Las metas para reducir la pobreza extrema, las desigualdades de género o de la mortalidad infantil no se han cumplido. En 2012, la Indi a tuvo la cantidad más alta del mundo de muertes infantiles (menores de 5 años). Por otro lado, en aquellos ámbitos donde ha habido mejoras, los logros han sido parciales. Por ejemplo, aunque se ha conseguido la paridad de género en las matriculaciones de primaria, se está lejos de alcanzar una educación primaria universal. Así mismo, la incidencia del VIH / SIDA se ha reducido, sin embargo, ésta está aumentando en estados donde hasta ahora era baja.

La nueva agenda global plantea, por lo tanto, nuevos desafíos empezando por la eliminación de la pobreza extrema. Todavía hoy, más de 270 millones de personas viven bajo esta condición. La India no sólo tiene la meta de erradicar la miseria sino que además tiene la oportunidad lograr un crecimiento más sostenible que permita proporcionar una vida digna a sus habitantes.

Por otro lado, el empoderamiento de las mujeres es uno de los mayores desafíos de desarrollo para la India. Las mujeres en la India carecen de empoderamiento económico, político y social. El acceso en igualdad de condiciones a la educación, a las propiedades de la tierra, a los créditos y recursos económicos y financieros, la paridad en los puestos de toma de decisiones y la erradicación de la violencia son tareas urgentes e imprescindibles si la India quiere cumplir con los nuevos objetivos.

La India tiene un peso significativo a nivel internacional y es un actor clave dentro de la agenda de desarrollo global. Un desarrollo global sostenible no se puede lograr sin la India y solo por este motivo, está obligada a comprometerse ante la comunidad internacional y ante el reto de erradicar la pobreza. Sin la India, el desarrollo global no será posible.

Fuentes:

http://www.socialwatch.org/es/node/15912
https://sustainabledevelopment.un.org/post2015
Xavier Longan, El mundo que queremos más allá de 2015 (Coordinador de la Campaña del Milenio de Naciones Unidas en España)
India and the MDGs. Towards a sustainable future for all. UN India. February 2015.