Manorajan Dimme
Médico especialista en VIH licenciado en la Universidad de Kurnool, Andhra Pradesh (India). Desde 2008, trabaja en el Hospital de Enfermedades Infeccionas de la Fundación Vicente Ferrer en Bathalapalli. Es el encartado del centro ART+ para la administración del tratamiento antirretroviral.

El hospital de la Fundación Vicente Ferrer, un centro de referencia en toda la India

La Fundación

Se estima que en Andhra Pradesh y Telangana, los estados del sur de la India donde trabaja la Fundación Vicente Ferrer (FVF), viven 400.000 personas infectadas con el VIH. Se trata de la mayor población de personas infectadas por VIH en toda la India, seguido por el estado de Maharashtra donde el virus afecta a unos 300.000. Solo en 2015 se produjeron en estos dos estados más de 7.500 nuevos contagios. Si los juntamos con las cifras en Bihar, Guyarat y Uttar Pradesh, estas representan el 47% de las nuevas infecciones de todo el país.

En 2015, más de 2,1 millones de personas vivían con el VIH en la India. Un número que ha descendido discretamente desde 2007. Los menores de 15 años constituyen el 6,5% de todas las personas que viven con el VIH y el 40,5% son mujeres, dos de los colectivos más vulnerables.

Las mujeres y los niños son los colectivos más vulnerables

En el Hospital de Enfermedades Infecciosas que la FVF gestiona en Bathalapalli actualmente hay registrados 28.300 pacientes. La mitad de las personas en tratamiento antirretroviral en el distrito de Anantapur (unas 5.000), lo reciben en nuestro hospital. Las personas con VIH/sida están mucho más expuestas a desarrollar infecciones oportunistas como la tuberculosis, una de las principales causas de mortalidad. En el último año hemos diagnosticado 2.000 casos de esta enfermedad.

La sequía crónica en Anantapur y sus consecuencias socioeconómicas son una de las causa de la alta prevalencia de la enfermedad. La pobreza extrema, la falta de seguridad, de empleo y las deudas debido a cosechas fallidas fuerzan a la población a migrar temporalmente a las ciudades, exponiéndoles al HIV/sida.

En zonas fronterizas como Kadiri, con altos porcentajes de analfabetismo y pobreza, muchas mujeres se ven expuestas a la prostitución. Otras se han visto atrapadas en redes de tráfico de personas y forzadas a la explotación sexual en grandes ciudades o el extranjero. La presencia de rutas y autopistas nacionales es otro factor que contribuye a la propagación de la enfermedad en el distrito.

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aspiran a acabar con las epidemias de sida, tuberculosis, malaria y otras enfermedades contagiosas para 2030. Esta es también una de las prioridades principales de la Fundación Vicente Ferrer, por eso seguimos ampliando nuestra infraestructura con un total en la actualidad de 83 camas.

En la FVF consideramos que el acceso a los medicamentos y a una atención sanitaria de calidad es extremadamente importante. A través de una colaboración público-privada, administramos tratamiento antirretroviral de de primera línea. Desde 2015 somos en el primer  centro de referencia privado del país para la terapia de tratamiento con antirretrovirales en los pacientes en los que fracasa la primera línea.

Según datos oficiales del periodo 2015-16, el distrito de Anantapur tenía el ratio de pacientes vivos y en tratamiento antirretroviral más alto del estado de Andhra Pradesh, un 10% por encima de la media estatal.

Hemos conseguido reducir la transmisión vertical del virus en Anantapur de un 30% a un 2%. Asimismo, queremos mejorar la continuidad del tratamiento y evitar las interrupciones para que el virus no desarrolle resistencias.

Hemos conseguido reducir la transmisión vertical, de un 30% a un 2%

Creemos que la atención debe integrar todos los aspectos que mejoran la calidad de vida de los pacientes, como el apoyo nutricional, que se facilita a más de 2.300 personas, o el apoyo psicológico. La empatía del personal médico es crucial para que el paciente pueda enfrentarse a las implicaciones de cargar con una enfermedad crónica.

Los hospitales de la Fundación y el personal en el terreno trabajamos intensamente para eliminar la discriminación relacionada con el VIH, que sufren tanto los pacientes como sus familias. Nuestra estrategia engloba sesiones de sensibilización y prevención en la comunidad.

Para frenar la epidemia del VIH/sida debemos actuar con un planteamiento holístico. Solo así contribuiremos al Objetivo 3 de Desarrollo Sostenible: salud y bienestar.