Xavier Manubens
Traumatólogo colaborador con la Fundación Vicente Ferrer desde 2003 en el proyecto de atención de niñas y niños con discapacidad física y patologías del aparato locomotor. En 2013 permanece en la India para poner en marcha el Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de Bathalapalli, dando soporte al equipo de médicos especialistas locales. Ha colaborado con numerosas misiones de ayuda humanitaria con Médicos del Mundo y Médicos sin Fronteras.

El estigma de operar a pacientes con VIH

La Fundación

Al mes de arrancar el Departamento de Traumatología del Hospital la Fundación Vicente Ferrer (FVF) en Bathalapalli percibí algo que me llamó la atención. Los casos que llegaban al hospital eran casos que ya nadie quería atender. Gente que había agotado todos sus ahorros y que las clínicas privadas nos referían.

Las personas empobrecidas solo podían acudir por aquel entonces al hospital del Gobierno en Anantapur, que contaba con un departamento de traumatología. Debido a los escasos recursos financieros, la pobre infraestructura y la carencia de doctores especializados, se negaban a ingresar casos complejos y eran referidos a instituciones más grandes fuera de Anantapur o clínicas privadas con altas tarifas.

Entre los pacientes que nos llegan acuden personas con VIH que ningún médico quiere operar por miedo a infectarse

Entre los pacientes que llegaban al hospital se encontraban también personas con el VIH/sida que habían sufrido una lesión traumática. Habían acudido a otros centros pero nadie quería tocarlos por miedo a infectarse. Algunos llevaban un mes intentando ser tratados, así que su condición era pésima.

Es por eso que el servicio de traumatología de Bathalapalli nació con una clara prioridad: atender todas y todos los pacientes que no pueden tener acceso al tratamiento de sus lesiones. La situación no ha mejorado desde entonces. De las 700 cirugías ortopédicas y traumatológicas que llevamos a cabo durante 2015-2016, una cuarta parte fueron pacientes con VIH/sida.

En este tipo de cirugías, los pacientes infectados con HIV/sida plantean dos dificultades. Una son las posibles complicaciones en este  tipo de pacientes y la otra son las necesidades específicas de la operación. En el quirófano hacen falta medidas preventivas para evitar accidentes de pinchadas y contaminaciones: la ropa, el material de quirófano y los residuos de sangre necesitan esterilización específica. Las cirugías tienen que ser programadas a última hora para poder desinfectar el quirófano de forma especial. A pesar de los riesgos, la tasa de infección es muy baja (menos del 1%) gracias a las rigurosas medidas de asepsia.

El servicio de traumatología colabora estrechamente con el Hospital de Enfermedades Infecciosas del Bathalapalli. Sus indicaciones sobre el tratamiento de estos pacientes nos han ayudado a mejorar la atención y, a su vez, desde el centro nos refieren muchos pacientes que requieren cirugía. Ahora mismo, hay tres pacientes que están esperando nuestra intervención.

El servicio de Traumatología que requiere cirugía colabora estrechamente con el hospital de Enfermedades Infecciosas

El compromiso del doctor Praveen, que lidera el Departamento de Traumatología, para denunciar esta problemática a nivel internacional es destacable. Bajo su propia iniciativa, presentó un artículo académico en el Congreso Anual de La Sociedad Internacional de Cirugía Ortopédica y Traumatología de 2014 en Río de Janeiro en el que daba a conocer las dificultades y necesidades de tratar estos pacientes.

Las probabilidades de complicación puede que sean altas pero podemos mejorar la calidad de vida de las personas con VIH/sida con lesiones traumatológicas. En Bathalapalli, médicos locales y españoles cooperamos para que esto sea posible.