Anna Ferrer

Nacida en una pequeña localidad de Essex (sureste de Gran Bretaña) en 1947, su temperamento aventurero le llevó, desde muy joven, a emprender un largo viaje por carretera desde Inglaterra hasta la India en compañía de su hermano mayor. Ambos decidieron fijar su residencia en este país y Anna se instaló en la ciudad de Mumbai para terminar sus estudios. A principios de 1965 empezó a trabajar en Current, una revista informativa semanal, donde se inició en el mundo del periodismo.

En junio de 1968, ejerciendo como periodista, conoció al entonces jesuita Vicente Ferrer en el transcurso de una entrevista. Por entonces un personaje popular y polémico en la India, vivía un momento especialmente difícil, ya que las autoridades de la región de Maharastra acababan de notificarle la orden de expulsión del país. Dicha orden tuvo como respuesta un movimiento campesino a favor de Vicente Ferrer, al que se sumó Anna, quien pronto se convirtió en uno de sus miembros más activos.

Anna encontró, al lado de las personas más desfavorecidas, un motivo de lucha que la llevó a dejar su trabajo de periodista e iniciar una nueva vida en el distrito de Anantapur (Andhra Pradesh). Habían pasado seis meses desde que Vicente Ferrer abandonara la India y ahora, a su regreso, se unían a él Anna y un grupo de voluntarios. Anna y Vicente se casaron en abril de 1970, unos meses después de que él abandonara la Compañía de Jesús.

La lucha por los derechos de las mujeres

Anna Ferrer se convirtió desde el primer momento en uno de los pilares de la organización. Inteligente, capacitada y extremadamente concienciada con la situación de las mujeres en la India, se erigió en la voz firme de la lucha por los derechos de las mujeres intocables. Conseguir que fueran valoradas y respetadas en su entorno no fue, sin embargo, su único caballo de batalla. La creación de una red sanitaria al alcance de toda la población y favorecer la integración social y laboral de las personas con discapacidad fueron sus otros dos grandes objetivos.

Durante 15 años fue la responsable del programa sanitario de La Fundación Vicente Ferrer en la India. Se encargó personalmente de crear un amplio equipo de trabajadoras sanitarias que recibían formación y velaban por la salud de los habitantes de las aldeas. En 1987, Anna fijó otro importante objetivo para la organización: mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidad, otro colectivo fuertemente discriminado en la India rural Así se inició el programa de personas con discapacidad de la Fundación.

Anna Ferrer no sólo ha trabajado para mejorar la situación de las mujeres indias, sino que ha puesto todo su empeño para que éstas ocupen puestos de responsabilidad dentro de la organización. También ha jugado un papel importante en mantener la unidad y el espíritu humanista de la FVF. Según sus propias palabras: “Existen muchas ONG que tienen maravillosos proyectos generales, pero en ese gran esfuerzo, a veces, se olvidan de las personas. Nosotros tenemos presentes a las personas y al proyecto. Somos humanistas de vocación”. Actualmente es la Presidenta de la Fundación Vicente Ferrer y Directora Ejecutiva de la organización en la India.

Reconocimientos Anna Ferrer