Terrorismo sexual: un cáncer que no responde al tratamiento

  • Las mujeres dalit sufren toda clase de agresiones, incluidas violaciones y asesinatos
  • La Fundación Vicente Ferrer desarrolla un plan integral para combatir esta lacra

Artículo publicado el 12 de junio de 2014 en el diario El Mundo y elmundo.es

La violencia en la India tiene un nombre, Mujer, y un apellido predominante, Dalit. Ellas son víctimas del terrorismo sexual que tiene al país atemorizado y horrorizada a la comunidad internacional. El último registro oficial señala que sólo entre diciembre de 2012 y agosto del 2013, se perpetraron más de 100 crímenes brutales contra mujeres dálits.

A estos datos se suma el caso de las dos adolescentes, de 14 y 15 años de edad, encontradas recientemente en Katra, un pueblo de Uttar Pradesh, colgadas de un árbol después de haber sido violadas. El horror volvió a sorprender unos días más tarde; una joven de 22 años fue obligada a beber ácido y después fue estrangulada en Aithpura, una localidad situada también en el estado norteño de la India. Cuando seguimos intentando reponernos de la barbarie la actualidad se hace eco de otro suceso similar: una mujer de 42 años con discapacidad psíquica es violada y quemada en Tripura, al noreste de la India. Todo esto en menos de siete días.

Manifestaciones contra las agresiones
El pasado 2 de junio se manifestaban en Uttar Pradesh grupos de mujeres cansadas de soportar las agresiones y ensañamientos. Armadas con palos de madera, se enfrentaban a una policía que respondía con cañones de agua, una alegoría de lo lejos que se está de resolver la situación. Exigen firmeza política para terminar con la anarquía de los perpetradores y desenmascarar a sus cómplices,algunos de ellos miembros de la propia policía, según confirmaIndira Jaising, abogada de alto nivel en el Tribunal Supremo de la India.

Las mujeres indias se movilizan ante una sociedad que no supera el cáncer del machismo, que no responde a las medicinas prescritas por un Gobierno que ha ido endureciendo las leyes relacionadas con la violencia sexual y la agresión hacia las castas y tribus. Las condenas pueden llegar a la pena de muerte, pero es evidente que este tratamiento de choque no llega a la raíz de la patología.

Las mujeres dálit se enfrentan a una doble discriminación: por casta y género. Estas dos condiciones les impiden disfrutar de justicia, seguridad y autonomía corporal en igualdad de condiciones. El abuso sexual y otras formas de violencia contra las mujeres son utilizadas por los terratenientes para infligir "lecciones" políticas y aplastar la disidencia dentro de la comunidad .

Los delitos contra las mujeres a menudo no están debidamente registrados o investigados, lo que se suma a condenas bajas o inexistentes y a procesos penales que se eternizan hasta el olvido. La actuación de la policía muchas veces va en connivencia con los autores de los delitos. Son muchos los crímenes contra ellas que no se registran ni investigan .

La Fundación Vicente Ferrer trabaja para combatir este problema estructural. Desde el 2010 está desarrolando un Plan integral de Lucha Contra la Violencia de Género en el estado de Andhra Pradesh como instrumento de denuncia y prevención, así como para organizar junto a la policía un dispositivo legal de respuesta rápida.

Asimismo, la Fundación está empezando a gestionar el Programa de Lucha Contra el Tráfico Ilegal de Mujeres en la región de Kadiri, donde se registran elevados índices de migración, prostitución y VIH. Este programa dirigido sobre todo a mujeres dálit con un elevado riesgo de exclusión social (viudas, adolescentes o afectadas por la violencia machista) trata de evitar que caigan en redes de prostitución, ofreciéndoles una alternativa a través de formación y empleo.

En ambos programas, hasta la fecha, han sido atendidas casi 8.000 mujeres, que han experimentado un cambio radical.

Medidas para ayudar a las mujeres
India está obligada por el Derecho Internacional a tomar medidas apropiadas y eficaces para prevenir y sancionar todas las formas de violencia sexual y de género. El Gobierno anterior prometió un Fondo para la Defensa de la Mujer al que destinaría 10 millones de rupias, pero las organizaciones feministas de India consideraron irrisoria esta cantidad y estimaban que se necesitaban, al menos, 11.500 millones de rupias para combatirla. Ninguna de estas promesas se cumplió.

Además, estas organizaciones exigen al Gobierno leyes estatales, que refuercen las normativas locales para favorecer la rehabilitación y reparación de las víctimas, fomentar su empoderamiento a través de la creación de empleo y prevenir la violencia.

El reto del nuevo Gobierno de Narendra Modi es adoptar medidas inmediatas y de largo alcance para proteger los derechos de las mujeres, salvaguardar su seguridad y dignidad, y poner fin a la impunidad de los crímenes contra ellas. Ha de asegurar que la violación en grupo y el asesinato se investiguen de manera imparcial, que los responsables sean llevados ante la justicia y sancionar cualquier responsabilidad del personal de la policía que se niegue a registrar o investigar las denuncias.

Anna Ferrer, Presidenta de la Fundación Vicente Ferrer.