Los ríos de Anantapur se quedan sin agua para construir rascacielos
Los habitantes de Andhra Pradesh ven desde hace años cómo la mafia de la arena destroza el cauce de los principales ríos del Estado para abastecer a las ciudades, haciendo descender el nivel del agua subterránea y acentuando la sequía que atraviesan regiones como Anantapur. "La extracción indiscriminada de arena de los ríos hace que caiga el nivel de agua almacenada en los acuíferos, pronunciando la escasez de este recurso", explica Nageswara Reddy, Director del sector de Ecología de la Fundación Vicente Ferrer (FVF).
El Departamento de Minería limita las licencias de explotación de la arena, ya que este material actúa como una alfombra en los ríos y mantiene el agua en la superficie; para minimizar los daños en el ecosistema, el Departamento determina también el volumen y la profundidad de la explotación. La escasez de licencias de explotación, además del pago de unas tasas que encarecen el proceso, ha provocado que los bancos de algunos ríos sean sobreexplotados por la mafia de la arena para abastecer las necesidades de construcción de grandes ciudades. "En la Fundación no tenemos problemas de abastecimiento, las autoridades locales conocen nuestro trabajo y saben que no estamos haciendo negocio, sino un trabajo social", explica Sagar, Director del sector de Vivienda de la Fundación. "Sin embargo, ciudades como Hyderabad o Bangalore necesitan millones de toneladas de arena para la construcción de edificios", añade Sagar.
A medio camino entre ambas ciudades, y en plena zona fronteriza de los Estados de Andhra Pradesh, Tamil Nadu y Karnataka, se encuentra Anantapur. "Esta es una zona muy árida y apenas fluye agua por los principales ríos de la región", explica Nageswara. Aun así, según el diario Deccan Chronicle, "la arena del Penna y del Chitravati [en Anantapur]puede ser fácilmente transportada a Karnataka debido a la frontera en zig-zag". Otros ríos del Estado con flujos más abundantes se están explotando en mayor medida, como el Tunghabrandra, que pasa por Kurnool, y que según este mismo medio abastece a la ciudad de Hyderabad con 600 camiones diarios; se estima que la capital de Andhra Pradesh recibe al día unos 5.000 camiones con cargas ilegales.
Un reportaje de investigación del semanario Economic and Polical Weekly relacionaba la creciente sequía de Anantapur con la explotación de los bancos de arena. "No se monitorean las explotaciones y se están excavando los ríos 10 veces más de lo establecido en la licencia", detalla el artículo. Las consecuencias medioambientales de la explotación indiscriminada de los ríos son graves: la maquinaria erosiona las cuencas de los ríos y afecta al abastecimiento del agua tanto para consumo humano como para regadío. De hecho, la disminución del cauce del río Tunghabandra ha hecho que los agricultores sólo puedan cultivar un tercio de lo que cultivaban hace 10 años. En una zona castigada por la fuerte sequía, el cambio climático y los cortes de energía, la actuación sobre las explotaciones ilegales de arena puede suponer la diferencia entre iniciar un cultivo o no.
India contra la corrupción
El problema de la explotación ilegal de arena saltó de nuevo a la actualidad el pasado 20 de diciembre, cuando el Departamento de Vigilancia de Andhra Pradesh intervino en varias explotaciones ilegales en los ríos Krishna y Godavari, confiscando varios tractores, camiones y palas. Tan sólo un día antes, el Gobierno había afirmado que el caso de corrupción por el tráfico de alcohol estaba cerrado; el tema sobrecogió a la sociedad la semana pasada, cuando 170 personas murieron tras injerir alcohol adulterado. Tanto la mafia de la arena como la del alcohol actúan, según diferentes fuentes, con la complicidad de las autoridades locales.
La corrupción es uno de los temas estrella de la actual Sesión de Invierno del Parlamento Indio, en la que se debate la introducción de una ambiciosa ley anticorrupción propuesta por el activista Anna Hazare, uno de los hombres más influyentes en la política india. Esta ley prevé la creación de un órgano independiente para la investigación de los casos de corrupción. El proyecto de ley aprobado por la administración, sin embargo, no satisface al activista ni a los partidos de la oposición, ya que el Gobierno no ha accedido a someter la Oficina Central de Investigación al nuevo órgano. A pesar de que la Ley se votará en el Parlamento esta semana, Hazare ya ha anunciado una huelga de hambre de tres días en señal de protesta.

