Los árboles: el pulmón de Anantapur
Desde hace más de 40 años, la Fundación Vicente Ferrer (FVF) lleva a cabo en Anantapur una lucha sin cuartel contra la desertización. Una importantísima parte de este programa basa sus esfuerzos en la reforestación de bosques y colinas para permitir generar mayor cantidad de nubes, proteger la capa fértil del terreno de la erosión y absorber el dióxido de carbono (CO2), emitiendo oxígeno (O2) a la atmósfera.Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado por la ONU el 5 de junio, la FVF, recuerda la necesidad de velar por el mantenimiento de un equilibrio ecológico.
En estas cuatro décadas la Fundación ha reforestado 89 hectáreas en terrenos privados y ha plantado 76 Km de árboles a los lados de las carreteras, que permiten absorber la contaminación de los vehículos. Asimismo, ha repoblado 427 hectáreas de colinas con zanjas escalonadas, que retienen el agua de las lluvias monzónicas. Árboles de área forestal como la pongamia y la gliricidia, y otros frutales como el mango o la chirimoya, son los más comúnmente utilizados en la zona.
“Todas estas actividades para repoblar de árboles, permiten un balance natural de la zona, previenen la contaminación y la emisión de gases nocivos, ayudando a detener el calentamiento global”, ha explicado Nageswara Reddy, director del Sector de Ecología de la FVF. El reparto de más de un millón de árboles frutales a los campesinos del distrito también contribuirá al objetivo final de lograr un incremento del 25% del área forestal del distrito en la próxima década. Aún así, “son proyectos que requieren la cooperación y concienciación de la comunidad para que los ganaderos no pasten por allí, no hagan fuegos, ni talen masivamente”, ha comentado Nageswara Reddy. Por ello, todo el personal de la organización ofrece charlas en las aldeas para informar sobre estos aspectos.
Evitar la deforestación mediante las energías renovables
La tala de dos árboles al año para conseguir leña puede evitarse con cada planta de biogás que la FVF instala en el distrito. Este proyecto aprovecha los excrementos de las reses para generar gas metano que los beneficiarios pueden utilizar en las cocinas de sus hogares. Esta alternativa a la leña, se presenta como una opción ecológica, respetuosa con el medio ambiente y que evita serios problemas de salud, como la inhalación de gases tóxicos o la insalubridad en las cocinas. La FVF ha instalado hasta el momento un total de 3.450 plantas de biogás.
