La economía social, una prioridad para la Fundación Vicente Ferrer

  • La FVF inaugura un nuevo taller de Comercio Justo en Kuderu
  • Se han empezado a comercializar pañales reciclables

El proyecto de Comercio Justo de la Fundación Vicente Ferrer (FVF) ha puesto en funcionamiento un nuevo taller en Kuderu, Anantapur, en el que trabajan 20 mujeres con discapacidad que han recibido formación en costura.

Se trata del primer centro no residencial que se abre desde que comenzó el proyecto en 2001. Nace de la necesidad de que las productoras regresen a sus casas después de su jornada laboral y así permitir la conciliación familiar.

El nuevo taller en Kuderu es solo un primer escalón del que se convertirá en el centro más grande del proyecto de Comercio Justo. La FVF está planificando la rehabilitación del antiguo Hospital de Kuderu para convertirlo en un espacio de producción textil. El plan, cuya implementación está pendiente de financiación, incorpora la instalación de telares manuales para la elaboración artesanal de algodón orgánico y seda.

Actualmente 320 chicas fabrican todos los productos comercializados en la tienda online, en las tiendas solidarias en España y en distintos puntos de la India. Se estima que durante 2017 esta cifra podrá aumentar hasta las 450 beneficiarias que trabajan materiales como el yute o el araconut.

La apertura de este nuevo taller se suma a la contratación de otras 40 mujeres en los talleres de Udegolam, también en el distrito de Anantapur, donde se trabajan las técnicas del bordado y la costura.

Pañales de tela

Como parte de la estrategia de autoabastecimiento, la FVF ha decidido emprender la producción de pañales de algodón orgánico reutilizables. La idea surgió al observar la necesidad en los colegios y en las escuelas para personas con parálisis cerebral.

Estos pañales reutilizables reducirán el impacto medioambiental y supondrán un ahorro de recursos. El primer prototipo ya se ha presentado y se está probando su calidad y su eficacia. Actualmente el paso más importante es formar a los cuidadores y  a los familiares sobre su uso y mantenimiento.

Silvia García, responsable del proyecto de economía social de la FVF, recuerda que han trabajado conjuntamente con el voluntariado del Sector Personas con Discapacidad para desarrollar esta idea. “Ha sido un largo proceso para elegir los mejores materiales y proveedores”, afirma Silvia.