El infierno de los dálits en las universidades indias
A pesar de los progresos y de la integración de las castas desfavorecidas en el sistema educativo desde la Independencia en 1947, la discriminación que sufren actualmente muchos jóvenes dálits y tribales indios en las universidades se materializa en casos de suspensos arbitrarios, burlas y ofensas verbales.Así lo denuncia este trimestre Insight Foundation (IF), una organización india que agrupa a estudiantes de castas bajas y pone sobre la mesa el acoso que algunos profesores y alumnos todavía ejercen sobre este grupo.
La discriminación que sufren ciertos alumnos dálits, ha derivado en muchos casos en estrés continuado, cambios de nombre y numerosos suicidios, especialmente en las universidades del norte del país. Una serie de nuevos documentales bajo el nombre “The Death of Merit”, narran también las dificultades de estudiantes que, como Jaspreet Singh o Manis Kumar, pusieron fin a sus vidas en 2008 y 2010 por la presión social. La polémica ha salpicado incluso a la Universidad de Informática de Delhi (IIT-D), donde se imparten estos días clases de comportamiento y ‘saber estar’ para los estudiantes de estas castas.
Dálits universitarios
La presencia de las castas bajas en la educación superior ha aumentado considerablemente desde la época del político dálit Ambedkar, quien luchó por los derechos de este colectivo. En la actualidad, se reservan cuotas para que estudiantes de estas castas tengan la oportunidad de acceder a la universidad y otros puestos públicos. “Esta ‘discriminación positiva’ permite que en algunos casos consigan plazas inalcanzables para otros alumnos”, ha explicado Anna Ferrer, Directora Ejecutiva de la Fundación Vicente Ferrer (FVF). El 16% de los jóvenes dálits y tribales de Andhra Pradesh entre 15 y 24 años estudian en la universidad, frente al 26% de jóvenes de otras castas.
Con el objetivo de impulsar su acceso a la universidad, la Fundación desarrolla desde 2004 el Programa de Educación Especial para los mejores estudiantes de las distintas promociones. Fue en este año cuando Latha Sake, primera estudiante universitaria de su familia, inició la carrera de Ingeniería Informática. Para ella, “la educación es la mejor manera de hacer avanzar a las castas desfavorecidas”.
“Los casos de acoso que sufren los dálits en la universidad suelen ocurrir en el norte del país, no en Andhra Pradesh”, ha aclarado Chandrasekhara Naidu, director del sector de Educación de la FVF. También una amiga de Latha, Visaya Lakshmi, piensa que cuando tenga hijos les animará a estudiar como sus padres han hecho con ella. Desde 2004, 1.521 alumnos de las áreas rurales, en su mayoría dálits y tribales, han accedido a la educación superior.
Escuelas complementarias
Los procesos integradores deben comenzar ya en fases anteriores. Cuando la FVF llegó a Anantapur hace más de 40 años, existía un abismo entre la preparación educativa de los dálits y el resto de castas. Estas diferencias derivaban en generaciones de alumnos no aptos para muchos de los estudios superiores. La Fundación creó en 1978 un sistema de clases de refuerzo extraescolares que complementaban la formación de las castas más desfavorecidas para nivelarse con el resto. Desde entonces, el acceso a los estudios primarios en Andhra Pradesh ha aumentado del 10% al 99%, y la tasa de abandono escolar ha disminuido del 70% al 7% actual. Además, “desde 1969, la FVF lucha contra la discriminación de estas castas mediante procesos de empoderamiento, sensibilización y formación de líderes”, ha afirmado Chandrasekhara Naidu.
