La nueva Escuela Profesional prepara a los jóvenes de Anantapur para acceder a empleo cualificado

30.04.2012

Han nacido en el seno de familias pobres y en uno de los lugares más castigados de la India por las continuas sequías que azotan a su población, mayoritariamente campesina. Los dálits, tribales y backward castes de Anantapur han conquistado poco a poco la educación superior, pero una brecha sigue separándoles del empleo cualificado. 

Ahora 40 chicos con estudios superiores de las castas más desfavorecidas tendrán la oportunidad de aprender idiomas y prepararse para el mundo laboral en la Escuela Profesional que la Fundación Vicente Ferrer (FVF) acaba de inaugurar.

Más de 10.000 jóvenes dálits, tribales y backward castes de Anantapur ya han accedido a ciclos superiores, formaciones técnicas e incluso, 800 de ellos, a la universidad. Pero su entorno, las dificultades económicas y la gran competencia por el empleo cualificado les colocan en una situación de desventaja a la hora de conseguir trabajo acorde con su nivel formativo. “El problema radica en que estos jóvenes no desarrollan sus habilidades comunicativas y resolutivas ni tienen confianza en sí mismos: tienen miedo a hablar en público, no saben organizar su discurso y tienen un nivel muy bajo de inglés”, ha explicado Nuria Vidal, profesora de la escuela. En este sentido, ha añadido que “parten de un entorno rural, con grandes dificultades económicas y en sus casas no les pueden ayudar como sí lo hacen con los chicos de casta alta”. Son precisamente estas carencias las que se abordarán a través del estudio del inglés.

Un ejemplo de esta brecha es Ragendra, que estudió un ciclo superior de ingeniería y, a pesar de ser uno de los que mejor inglés habla de su clase, no ha pasado ninguna de las tres entrevistas de trabajo que ha conseguido desde su graduación. “Eran entrevistas en grupo. Es muy difícil para mí expresarme correctamente delante de tanta gente y me encuentro limitado con el inglés. En ninguna pasé de la primera fase”, ha comentado el joven. Hari, en cambio, consiguió superar la entrevista, pero se encontró con otro problema: “Conseguí un puesto de trabajo en IBM pero tenía grandes dificultades para comunicarme con los clientes, y tuve que dejar el puesto”.

Abrir puertas con los idiomas
Además de perfeccionar el inglés, idioma muy poco hablado en Anantapur, los jóvenes estudiantes podrán aprender otras de las lenguas más presentes en el mundo: francés y español. “Si conocen otro idioma estos chicos tendrán menos competencia y verán abrirse muchas puertas: todas las empresas internacionales y las que quieren abrir mercados necesitan traductores y especialistas en lenguas”, ha explicado Latha, directora del centro. Además, “los trabajos en lengua extranjera están entre un 20 y un 40% mejor remunerados que los trabajos en inglés”, ha puntualizado la directora. Otra de las asignaturas que se imparte es informática a nivel básico.

El curso está dirigido a los y las jóvenes dálits, tribales, backward castes y a aquellos jóvenes que tienen dificultades económicas. El curso tiene un coste de 5.000 rupias (74€), un precio simbólico que en Bangalore podría ser 20 veces superior, según ha explicado Chandra, director del sector de educación de la FVF. Actualmente se estudia la posibilidad de acreditar el nivel adquirido en los idiomas con títulos oficiales y realizar convenios con empresas indias e internacionales para la contratación de chicos. Los 40 jóvenes que han sido seleccionados de entre más de 100 candidatos residirán en la escuela hasta marzo de 2013, momento en que una nueva promoción se incorporará, esta vez de chicas.

Los jóvenes de Anantapur han superado las dificultades económicas, la falta de recursos en su entorno y la discriminación a la hora de estudiar, un derecho universal que en la India ha estado reservado durante siglos para las castas altas. Hoy, título en mano, se disponen a desbloquear otra de las puertas que se han encontrado cerradas a cal y canto: las del empleo cualificado.