Sreevidhya Boya: “El sueño de mis padres es que sus cuatro hijas tengan un futuro con oportunidades”

  • Sreevidhya Boya estudia Ingeniería Civil con una beca de la FVF
  • El programa de becas, en funcionamiento desde el 2004, ha beneficiado a 1.444 chicas

Sreevidhya Boya tiene 18 años y estudia Ingeniería Civil en una de las mejores universidades de Anantapur: la Universidad Tecnológica de Jawaharlal Nehru. La mayoría de las mujeres de la India, no continúan sus estudios después de terminar la secundaria. Solo un 23% de ellas están inscritas en programas de educación superior (18-23 años), según estadísticas del Ministerio de Educación de la India. Sin embargo, la perseverancia y esfuerzo de Vidhya, junto al apoyo de sus padres,  le permitió tener las mejores notas de su curso, y así obtener una de las becas que la Fundación Vicente Ferrer (FVF) otorga a jóvenes que desean ir a la Universidad, a través del programa de becas preuniversitarias y universitarias.

El programa está en funcionamiento desde el 2004 y hasta el 2016 ha beneficiado a más de 3.000 estudiantes, dentro de los cuales 1.444 fueron chicas. Esta iniciativa busca beneficiar a estudiantes provenientes de comunidades vulnerables y con un alto rendimiento escolar para que puedan acceder a estudios superiores. La FVF cubre la matrícula, el transporte, el seguro sanitario, la manutención y el material escolar. Hasta la fecha, 329 beneficiarios han encontrado trabajo en el Gobierno o grandes empresas.

 

¿Cómo ha sido el apoyo de tus padres en tu decisión de ir a la Universidad?
En mi pueblo normalmente los padres no dejan que sus hijas estudien la secundaria y menos ir a la universidad. Sin embargo, mis padres fueron diferentes. Nosotras somos cuatro hermanas y siempre nos han incentivado a ser estudiosas y responsables. Ellos solo estudiaron hasta décimo curso y saben lo importante que es el tener una profesión. No quieren que suframos lo que ellos han sufrido, quieren que tengamos un futuro con oportunidades. No quieren que dependamos de nuestros maridos. Me siento feliz de estar aquí, porque estoy cumpliendo su sueño y el mío.

 

¿Cuáles han sido los principales desafíos o retos a los que te has enfrentado?
Al entrar a bachillerato, no sabía hablar muy bien inglés y mis compañeras se reían de mí, dejándome en evidencia. Esto me desmotivó bastante, pero hablé con mi padre y me dijo que debía enfrentar estos desafíos porque me harían ser fuerte. Desde aquel día decidí esforzarme más para estudiar y salir adelante. Estoy preparada para enfrentar los desafíos que se vayan presentando y también aprovechar las oportunidades.

 

¿Cuál es la mayor diferencia de pasar de vivir en tu pueblo a una ciudad como Anantapur?
Mi pueblo es un lugar muy tranquilo, donde todos nos conocemos. Yo era una de las mejores estudiantes y tenía mis amigas. Luego me vine a la universidad y todo fue diferente. Anantapur es una ciudad muy grande por lo que al comienzo no entendía mucho. Mi compañeros se reían de cómo me vestía o hablaba. Sin embargo, con el tiempo fui haciendo amigas. Soy buena para estudiar y muchas me pedían ayuda.

 

¿Qué consejo le darías al resto de las estudiantes de tu pueblo?
Yo siempre que visito mi pueblo, les digo e insisto que estudien mucho, ya que eso les abrirá las puertas para muchas oportunidades. Deben estudiar y conseguir un trabajo que les permita ser independientes y tomar sus decisiones.