Bhaskar Reddy: “La clave de nuestro trabajo es la conservación del agua y su uso eficiente”

  • Bhaskar Reddy, asistente de dirección del Sector Ecología de la Fundación, lleva más de 30 años trabajando para la conservación del agua en Anantapur
  • Cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, que este año va dedicado al “Agua y el empleo”

Baskhar Reddy es asistente de dirección del Sector Ecología de la Fundación Vicente Ferrer (FVF). Fue su padre el que le aconsejó quedarse a trabajar para la población de Anantapur. Le hizo caso, pero primero, durante los años 80, trabajó investigando sobre topografía y construcción de infraestructuras para conservar el agua. Con lo aprendido se unió a la FVF y en su primer año puso en marcha la construcción de tres pequeños embalses. Ahora son casi 30 años los que ha dedicado a los proyectos de ecología. “La gente nos da un cariño indescriptible. Es laborioso nuestro trabajo pero la alegría que nos transmite la comunidad nos motiva a seguir adelante”, explica Bhaskar.

El principal problema de Anantapur es la sequía, una crisis que azota al 70% de la población de la región, la cual vive de la agricultura. ¿Cuáles son las diferentes vías de actuación de la FVF para hacer frente a la sequía?

La Fundación Vicente Ferrer desarrolla una solución integral para tratar de paliar la difícil situación medioambiental que vive Anantapur a causa de la sequía y la desertificación. Hemos construido muros de contención y embalses; instalados aspersores y sistema por goteo; y hemos comenzado a reforestar para reverdecer toda la región, plantando en las colinas desiertas, a los lados de las carreteras y con la horticultura. Cuando hicimos los primeros estudios, en el 1986, había un 8% de área forestal, mientras que ahora estamos al 12%. Pero aún queda mucho para alcanzar el 33% necesario para combatir la erosión, aumentar los nutrientes del suelo y su capacidad para captar agua.

Nuestros puntos clave de actuación son la conservación de agua y su uso eficiente; la profundidad del terreno; la horticultura, la reforestación, la ganadería (para frenar las migraciones cuando las cosechas se pierden); el uso de biogás y energía solar. 

Tu incorporación en 1989 al sector de Ecología coincidió con el comienzo de la construcción de embalses para mejorar el almacenamiento de agua y recargar los acuíferos para incrementar la fertilidad de los terrenos. ¿Está la población concienciada de la necesidad de administrar el agua?

En el año 1986 todos los campesinos dependían de las lluvias, ya que no había embalses. Ahora saben cómo usar eficientemente el agua. Aunque debemos seguir sensibilizando a la población, ha habido un gran cambio en Anantapur.

Antes de empezar a construir los embalses todos los campesinos dependían de una sola cosecha de cacahuetes, pero al aprender a cultivar otros productos ya no dependen de este fruto seco. También hay que tener en cuenta que por entonces había unos 40.000 pozos cuando ahora hay más de 200.000. Dependíamos del agua y no se sabía guardar. La paradoja es que ahora que la población está concienciada del problema, no hay agua que guardar ya que apenas llueve.   

En el distrito de Anantapur, 15 de las 65 regiones que lo conforman tienen los acuíferos sobreexplotados, mientras que otra gran mayoría están en estado crítico. ¿Cómo se está trabajando contra esta crisis de agua? ¿Se puede llegar a agotar el agua de los acuíferos?

Sí, hay un gran peligro de que se agote el agua de los acuíferos. Hay áreas, como Madakasira o Penukonda, en la que los campesinos han puesto demasiados pozos por su cuenta y los acuíferos están en estado crítico. Otros, como en Tadipatri, están sobreexplotados por haber plantado árboles frutales que consumen más agua de la que tenían en el subsuelo. Para frenar esta crisis, Vicente Ferrer decidió construir embalses en la región. Y funcionó: dónde hay un embalse, los campesinos pueden tener hasta dos cosechas al año en lugar de solo una.

Entre 1984 y 1986 se sucedieron tres terribles sequías que propiciaron migraciones masivas a las ciudades. ¿Hay datos sobre cómo ha evolucionado este fenómeno? ¿Cómo actúa la Fundación ante las migraciones?

Ahí también juegan un papel importante los embalses porque donde hay apenas no hay migraciones. Por lo que, con la construcción de este tipo de infraestructuras hemos logrado que descienda significativamente el número de personas que dejan atrás sus tierras. Sin embargo, en las regiones en las que la población depende de las lluvias para tener agua, viven verdaderas crisis. Como en el distrito de Kurnool, dónde no hay agua ni para beber ni para, obviamente, regar los campos. Por los que las migraciones siguen sucediéndose.

La población también es una parte fundamental para tratar de combatir la escasez de agua en el distrito. ¿Qué talleres se realizan?

Una vez al año nos reunimos con los campesinos para realizar talleres de concienciación. Por ejemplo, usamos fotografías de otros beneficiarios para mostrarles lo que pueden llegar a hacer con sus cultivos, con sus tierras, y así motivarles. En otras ocasiones, el propio beneficiario viene con nosotros para contar su experiencia en primera persona.

También representamos obras de teatro de sensibilización en las que ofrecemos soluciones y explicamos la problemática de la sequía.