Clara Sánchez
Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universitat Autònoma de Barcelona, máster en Cooperación, Desarrollo y Globalización y especializada en Cultura de Paz y Educación para el Desarrollo. Es técnica de Sensibilización de la FVF, organización a la que se incorporó en 2008. Desde su departamento promueve herramientas pedagógicas para acercar la realidad de la India rural e inculcar valores interculturales entre el alumnado.

El camino hacia una educación transformadora

La Fundación

"One child, one teacher, one book, and one pen can change the world"
Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz 2014

Actualmente, unos meses después de cumplirse la fecha de vencimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) aprobados por Naciones Unidas en el año 2000 y tras reflexionar, considero que los ODM han recorrido un camino de luces y sombras. Por un lado, las metas definidas en los ODM han servido para que la comunidad internacional se comprometa conjuntamente en la lucha contra la pobreza y el hambre; sin embargo, también han sufrido grandes fracasos a la hora de de construir una alianza global para el desarrollo. Los resultados obtenidos han sido claramente insuficientes por diversos motivos, como la falta de voluntad política, debido a los recortes en la ayuda o como resultado del grave impacto de la crisis financiera en la pobreza.

En materia de educación, los ODM definían como objetivo número dos “Lograr la enseñanza pública universal”. Según la UNESCO queda mucho por hacer: y es que todavía hay 58 millones de niños y niñas sin escolarizar en el mundo y otros 100 millones no terminan la enseñanza primaria. La desigualdad en la educación ha aumentado en los últimos años, y los colectivos más pobres y desfavorecidos cargan con las peores consecuencias. Además, la educación sigue estando insuficientemente financiada.1. En definitiva, a fecha de hoy, la igualdad de oportunidades continúa siendo un gran desafío.

La educación es uno de los derechos humanos fundamentales del que dependen otros muchos derechos. En este sentido, UNICEF señala que la educación contribuye a mejorar la calidad de vida y a erradicar el círculo de la pobreza y la enfermedad, facilitando un desarrollo sostenible. Kishore Singh, relator especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el Derecho a la Educación asegura que “La educación no es uno más de los Objetivos del Milenio, es el objetivo de los objetivos. Apostar por la educación de calidad es el mejor método para luchar contra la pobreza en el mundo y poner la base para que se puedan cumplir los demás objetivos”.2 En la misma línea, Vicente Ferrer aseguraba que “La educación es el primer paso. El medio necesario para transformar la sociedad y liberarla”.

El camino recorrido por la FVF para lograr una educación de calidad para todas las personas comenzó hace más de 40 años. Tras su llegada a Anantapur, Vicente y Anna Ferrer iniciaron un trabajo titánico: conseguir el 100% de escolarización en primaria para los niños y niñas de las discriminados socioeconómicamente. A pesar de que en la India existe un sistema educativo público gratuito, en la mayoría de los casos, los niños y niñas dalit, tribales y de castas desfavorecidas no iban a la escuela. Debido al estigma social, los estudiantes dalit no eran bienvenidos en clase, donde ocupaban las últimas filas, y las niñas eran relegadas a las tareas del hogar. En esta primera etapa, la clave estaba en la toma de conciencia por parte de los colectivos más vulnerables de la existencia del derecho a la educación y de la importancia de ejercerlo para lograr una vida plena. 

Actualmente, el 100% de las niñas y niños de primaria de los 3.268 pueblos de la zona de actuación de la Fundación Vicente Ferrer están escolarizados. La Fundación trabaja para asegurar un acceso de calidad y continuado a la educación en todos sus niveles. Así pues, logrado el empeño inicial, el reto continúa para mantener la tasa de escolarización del 100% en primaria, evitar el abandono escolar y asegurar la continuidad de estudios de secundaria y superiores a estudiantes de las comunidades  empobrecidas como consecuencia de la discriminación.

Todos estos retos, que no son pocos, se alinean con los recién definidos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030, cuyo objetivo  número cuatro pretende “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad”. Ello implica ir más allá y definir una meta en la que todas las niñas y los niños tengan una enseñanza primaria y secundaria completa, gratuita, equitativa y de calidad, que dé como resultado el desarrollo de competencias. Es decir, se deben enseñar conocimientos y desarrollar la capacidad de aplicarlos. Los ODS pretenden también reducir el analfabetismo y facilitar el acceso a un trabajo digno a las personas adultas.

La educación facilita no sólo nuestro crecimiento integral como personas, sino que nos proporciona los instrumentos para participar de forma crítica en la sociedad y llevar una vida digna, en igualdad de oportunidades con el resto de personas. Por este motivo, la Fundación pone especial énfasis en la escolarización y posterior incorporación a la vida profesional de las niñas. En la India, se considera que como en un futuro la niña se casará y será mantenida por otro hombre, su formación se considera innecesaria y quedan relegadas a las tareas del hogar.

Asimismo, la FVF trabaja para promover la igualdad de condiciones, derechos y oportunidades de las personas con discapacidad en la comunidad. La Campaña Mundial por la Educación de 2014 (una coalición internacional formada por ONGs, sindicatos del entorno educativo, centros escolares y movimientos sociales de casi 100 países) denunciaba precisamente la falta de acceso a formación para las personas con discapacidad en el mundo. En la India, una de cada dos personas con discapacidad es analfabeta, según el último censo del país, y cerca de la mitad no tiene empleo. Un informe del Banco Mundial3 estima que en la India, este colectivo representa entre un 5 y un 8% de la población, muy por encima del 2,2% que señala el censo indio. Esto se explica porque muchas personas, especialmente las que residen en zonas rurales, no se registran.

Es importante poner énfasis en la educación inclusiva, para todas las personas sin excepción, puesto que sólo en el respeto a los derechos humanos se puede construir una sociedad democrática, que promueva una educación emancipadora y transformadora. La Escuela de Secundaria de educación inclusiva de la FVF pone de manifiesto la mejora que representa un sistema educativo basado en la igualdad de oportunidades. Allí, estudiantes con discapacidad visual o física y sin discapacidad aprenden en la misma aula. Estos  chicos y chicas reciben una educación de calidad, que les permitirá desarrollar un pensamiento crítico que contribuye al desarrollo sostenible de la sociedad.

Resulta imprescindible situar el derecho a la educación en el lugar prioritario que le corresponde. Este es el único modo para mejorar las condiciones de vida de los grupos más desfavorecidos de la India, además de aumentar su dignidad y autoestima y disponer de los medios necesarios para combatir la pobreza.

 

1 UNESCO, “La Educación para Todos, 2000-2015: logros y desafíos”

2 Andrés García de la Riva, El País Planeta Futuro. “La enseñanza primaria universal no es suficiente. Y ni siquiera se cumple”, 2 de diciembre de 2014

3 Banco Mundial “People with Disabilities in India: From Commitments to Outcomes”, julio 2009

 

Bibliografía